may 182012
 

Por que hay que tener claro que no es lo mismo la enseñanza que la educación ya que lo ultimo compete a los padres o tutores y entre que a los primeros los eligen a dedo y los segundos confunden términos, las futuras generaciones terminaran sus estudios básicos con un nivel mas que aceptable para ingresar en el fantástico mundo del turismo a su nivel mas profundo. Muy profundo. Que es lo que en estos momentos quieren los que nos gobiernan, mano de obra barata y ciudadanía a la que se pueda moldear al gusto con algún que otro discurso con tecnicismos que no puedan comprender, pero que a la vez quede bonito.
Estaréis pensando que el nivel de enseñanza publica es bueno, seguramente penséis que me estoy equivocando. Soy consciente de que una imagen vale mas que mil palabras pues, mira bien las imágenes que acompañan esta entrada. Yo, cada vez que las veo, doy gracias por saber que no pertenecen al centro público donde mi hijo cursa sus estudios.

VIA | elhematocritico

may 092012
 

abr 042012
 

Los abajo firmantes, catedráticas y catedráticos de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, consideramos un deber cívico hacer pública nuestra opinión de expertos sobre la reciente reforma laboral aprobada por el Gobierno del PP, la cual introduce un cambio radical en el modelo constitucional de relaciones laborales, basado en dos pilares esenciales: un delicado equilibrio entre poderes empresariales y derechos sociales y un estímulo a las expresiones de diálogo social, articuladas de manera señalada a través de la negociación colectiva

La norma de urgencia ha procedido a convulsionar la práctica totalidad de los elementos esenciales de ese modelo constitucional. Por lo pronto, ha desplazado el centro de gravedad normativo de las relaciones laborales desde el trabajo a la producción y al empleo, desde el trabajador y sus condiciones de trabajo a su “empleabilidad”, mercantilizando sin miramiento alguno el trabajo y descontextualizando el marco en el que, desde sus orígenes y sin solución de continuidad, ha venido aplicándose, y ha de seguir haciéndolo, la norma laboral. Este texto legislativo, en segundo lugar, implanta un verdadero sistema de excepción en las relaciones laborales, otorgando poderes exorbitantes al empresario a la vez que destruye las bases fundamentales del poder contractual colectivo autónomo en la regulación de las condiciones de trabajo. La constante reducción de los derechos de los trabajadores se acompaña de una progresiva afirmación de la unilateralidad empresarial sin control ni contrapeso. En suma, la flexibilidad unilateral conferida al empresario, además de despreciar las reglas consensuadas por los propios interlocutores sociales apenas dos semanas antes, aleja nuestro sistema jurídico del modelo social europeo, aproximándolo a antañones modelos autoritarios, de manera oportunista recuperados ahora en nombre de la libertad de empresa. En tercer lugar, la negociación colectiva deja de entenderse como un instrumento de corrección de las desigualdades contractuales, habiendo sido objeto, ella misma, de una flexibilización que altera su posición en el sistema de fuentes. La prioridad aplicativa concedida sin restricción alguna a los convenios de empresa y la supresión del régimen hasta ahora vigente de ultraactividad, además de poder generar un no deseable incremento de la conflictividad social, concibe al convenio colectivo como un simple utensilio al servicio de los intereses subjetivos empresariales, sustituible o modificable a su sola voluntad. La inaplicación de todas las condiciones de trabajo, incluso las salariales, del convenio sectorial expresa una concepción legal decididamente contraria al sistema vigente de negociación colectiva y a su estructura autónoma. En un contexto semejante, en fin, la garantía constitucional de la fuerza vinculante del convenio colectivo queda por completo desarbolada.

La regulación del despido, que se presenta de manera rutinaria como una forma de crear empleo, obedece realmente a un diseño destinado a otorgar fáciles y baratos mecanismos de liquidación y ajuste de plantillas, tanto en el sector privado como en el sector público. Y de hacerlo, adicionalmente, al margen de todo control. Desde luego, del sindical; pero también del administrativo e, incluso, del judicial. Como confiesa sin disimulo alguno el preámbulo de la norma, el propósito de la reforma es impedir el juicio de adecuación – con un evidente tono despectivo, el legislador excepcional lo denomina “juicio de oportunidad”- de los jueces sobre los despidos decididos por el empresario a partir de una definición justificativa que se mueve entre los dos extremos a descartar por cualquier legislador socialmente sensible: la mayor discrecionalidad y la más concreta identificación. La nueva regulación del despido no tiene más finalidad que reducir los costes del despido ilegal o improcedente, rebajando las indemnizaciones y suprimiendo los salarios de tramitación. Además de todo ello, y apartándose de manera grosera de los propósitos confesados de lucha contra la dualidad de nuestro mercado de trabajo, la reforma ahonda la precariedad mediante dos criticables medidas: la implantación de un contrato especial (de “apoyo de emprendedores”), cuya característica más llamativa reside en la posibilidad de despido libre durante un año de duración, y el encadenamiento de contratos de formación para los jóvenes, que pueden estar formándose hasta los 32 años en una misma empresa para el ejercicio de los más dispares e inconexos oficios.

Pero más allá de la crítica a sus contenidos concretos, queremos llamar la atención sobre el cambio de modelo que el RDL 3/2012 induce. Es éste un modelo opuesto al que conforma nuestra Constitución, el de la democracia social en una economía de mercado, que arbitra un equilibrio complejo entre el pluralismo social y la intervención normativa de tutela de los derechos laborales, y que sitúa en el centro de la regulación de las relaciones laborales a la negociación colectiva dotada de fuerza vinculante. En el diseño constitucional, la empresa es un territorio en el que el poder privado del empresario resulta racionalizado en su ejercicio mediante el reconocimiento de derechos de participación a los trabajadores. Este modelo nada tiene que ver ni con la concepción de la empresa como un ámbito de exclusiva gestión por el empresario ni con la noción del empresario como “el señor de su casa”.

Y es que las exigencias de equilibrio presupuestario que impone la Unión Europea ni exigían ni exigen en modo alguno una reforma de las relaciones laborales como la adoptada, contraria al Estado social y democrático de Derecho, potenciadora del poder normativo unilateral del empleador y hostil a la acción colectiva de los sindicatos. Por lo demás, y no es lo de menos, la reforma laboral presenta numerosos puntos que contradicen directamente derechos y principios constitucionalmente reconocidos y desarrollados por una extensa jurisprudencia del Tribunal Constitucional, tanto en lo que se refiere al derecho al trabajo como al derecho de libertad sindical. Y además es en una gran parte contraria a los compromisos internacionales asumidos por España, tanto respecto a la Carta de Derechos Fundamentales europea como a los Convenios de la OIT sobre libertad sindical, fomento de negociación colectiva y terminación de la relación de trabajo.

Firmantes

- Alemán Páez, Francisco (UCórdoba)
- Alfonso Mellado, Carlos Luis (UValencia)
- Álvarez de la Rosa, Manuel (ULa Laguna)
- Aparicio Tovar, Joaquín (UCastilla-LaMancha)
- Ballester Pastor, Maria Amparo (UValencia)
- Baylos Grau, Antonio (UCastilla La Mancha)
- Cabeza Pereiro, Jaime (UVigo)
- Camas Roda, Ferrán (UGirona)
- Camps Ruiz, Luis (UValencia)
- Castiñeira Fernández, Jaime (USevilla)
- Correa Carrasco, Manuel (UCarlos III de Madrid)
- Cruz Villalón, Jesús (USevilla)
- Domínguez Fernández, Juan José (ULeon)
- Escudero Rodríguez, Ricardo (UAlcalá de Henares)
- Fernández López, María Fernanda (USevilla)
- Ferrando García, Francisca (UMurcia)
- Garate Castro, Javier (USantiago de Compostela)
- Galiana Moreno, Jesús (UMurcia)
- García Becedas, Gabriel (UAutónoma de Madrid)
- García Ninet, José Ignacio (U de Barcelona)
- Garrido Pérez, Eva (UCádiz)
- González Posada, Elías (UValladolid)
- Goñi Sein, Jose Luis (U Pública Navarra)
- Gorelli Hernández, Juan (UHuelva)
- López Gandía, Juan (UPolitécnica de Valencia)
- López López, Julia (UPompeu Fabra de Barcelona)
- Luján Alcaraz, José (UMurcia)
- Martínez Abascal, Vicente Antonio (URoviraVirgili deTarragona)
- Martínez Barroso, María de los Reyes (ULeón)
- Mella Méndez, Lourdes (USantiago de Compostela)
- Molero Marañón, María Luisa (UReyJuanCarlos de Madrid)
- Molina Navarrete, Cristóbal (UJaén)
- Monereo Pérez, José Luis (UGranada)
- Moreno Vida, María Nieves (UGranada)
- Navarro Nieto, Federico (UCórdoba)
- Nogueira Guastavino, Magda (UAutónoma de Madrid)
- Ojeda Avilés, Antonio (USevilla)
- Olarte Encabo, Sofía (UGranada)
- Palomeque López, Carlos (USalamanca)
- Pardell Vea, Agnes (ULerida)
- Pérez del Río, Teresa (UCádiz)
- Puebla Pinilla (de la), Ana (UAutónoma de Madrid)
- Quesada Segura, Rosa (UMálaga)
- Ramírez Martínez, Juan Manuel (UValencia)
- Rodríguez Escanciano, Susana (ULeón)
- Rojas Rivero, Gloria (ULa Laguna)
- Rojo Torrecilla, Eduardo (UAutónoma de Barcelona)
- Tortuero Plaza, José Luis (UComplutense de Madrid)
- Tudela Cambronero, Gregorio (UAutónoma de Madrid)
- Sanguinetti Raimon, Wilfredo (USalamanca)
- Valdeolivas García, Yolanda (UAutónoma de Madrid)
- Valdés Dal-Re, Fernando (UComplutense de Madrid)
- Valdés de la Vega, Berta (UCastilla-LaMancha)
- Vicente Palacio, Maria Arantzazu (UJaume I de Castellón de la Plana)
- Vida Soria, José (UGranada)

VIA |attac|

mar 312012
 

No, no y no. Que todos tenemos nuestro derecho a trabajar es algo que nadie duda, pero hay cosas que no se pueden aguantar, o que las aguante quien quiera, yo no. Todavía me acuerdo y siento vergüenza ajena cuando por televisión nos obligaban a ver el rap mas chapucero que mis pobres oídos han podido escuchar, ese rap infantil que por alguna razón que a estas alturas desconozco, nos lo vendían como si fuera una obra maestra de la música. Y que decir de su coreografía… Primero tenemos que tener en cuenta que hablamos de un rap infantil en un programa televisivo infantil. Dicho esto, encuentro de muy mal gusto -aunque ahora a mi edad y que lo he visto de nuevo, solo os diré que lo voy a etiquetar en Humor- ese intento de contoneo de caderas entre lo que podría ser algo sensual pero que se queda en un “aquí estoy, ven endiñamela” un tanto grotesco. Cómico, pero inapropiado para un programa infantil.

Pues pasados ya los años, que no pocos, a Leticia no se le ha ocurrido otra cosa que sacar un remix, por llamarlo de alguna manera, de ese rap infantil que al parecer le dio tantos momentos de gloria en el pasado. Un remix adaptados a los tiempos de hoy, un 3.0. Un vídeo y un remix que lo único que nos puede ofrecer son mas horas de telebasura en cadenas como Tele5, en programas de prensa seria como puede ser Sálvame. Esta claro que las hay que no quieren pegar un palo al agua y prefieren hacer el ridículo ante el mundo. En fin, os dejo los vídeos del antes y el después, os aviso que el remix son 3’46” y que siendo sincero, no lo he terminado de ver.

El Leti-Rap original

El Leti-Rap Remix

mar 092012
 

Los medios de comunicación nos tienen acostumbrados al monotema de “las perdidas de la industria cinematográfica, cultural, audiovisual, etc“, pero estoy mas que seguro que nunca habéis escuchado hablar de las numerosas y cuantiosas subvenciones que esta industria recibe de las arcas públicas, las mismas que a día de hoy sangran a borbotones por la dichosa crisis, las mismas que a día de hoy no son capaces de aflojar ni tan siquiera un poco el cinturón al mas necesitado. Pues si, a día de hoy esas subvenciones existen, sin que la crisis parezca haberles afectado.

Para ellos no hay crisis. Siendo del todo sincero, he de confesar que aunque sabia de la existencia de estas subvenciones, no era consiente de su magnitud hasta hace bien poco, cuando -como de costumbre suele ocurrir- navegando por la red me encontré con una entrada en uno de tantos foros. La entrada hace referencia a las recientes declaraciones de Enrique Cerezo tras aprobarse la Ley Sinde-Wert, declaraciones de tal calibre como; los piratas de las tuberías le están llevando a la ruina, estafadores, delincuentes.

Como a mi entender esta entrada es de interés general, ya que no solo se limita a dar a conocer la subvenciones que recibe la empresa del señor Cerezo de las arcas publicas, sino que también aparecen todas las demás, que no son pocas, he decidido publicar la entrada para conocimiento del visitante. Lo tenéis tras el salto.

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feb 152012
 

Como van diciendo por ahí, la mayor preocupación del PP son los parados. Esa especie de ser viviente que tanto molesta los mercados e inversores exteriores. Que es eso de quedarse en casa, ¿haciendo que? ¿ formándote? ¡¡¡Si hombre!!! Para que luegos vayas por ahí pidiendo un salario digno por tener formación. ¡¡¡Pero que es esto!!! Nada, de eso, de formarse para mejorar tu vida laboral, ni lo sueñes. Por que si los pobres empresarios Españoles tuvieran que pagar unos salarios dignos ¿como iban a competir con los productos de la creciente, emergente y toda poderosa China? Y no solamente eso, imaginemos que a todos eso parados les da por manifestarse y la lían parda como en Grecia. Que imagen mas mala, todas la calles destrozadas y containers quemados, ¿donde mearían los turistas que nos visitan cuando paseen por las calles borrachos? Ala, el turismo al garete. De eso ni hablar. El tema de los parados ha de quedar zanjado.

Pero no os preocupéis, que nuestro querido partido gobernante se ha sacado un as de la manga, todos esos parásitos que están estrujando y exprimiendo las arcas de nuestro país deberán desempeñar servicios sociales. Eso de entrada suena bien. ¿No? Va a ser que no. Esto estaría bien si los parados matasen su horas en comedores para los sin techo, orfanatos o asilos. Un momento. Sin techo, orfanatos o asilos, los tres colectivos mas improductivos de España, ¡¡¡A NO!!! De eso ni hablar. Que ejemplo sería ese, mandar a lo que cobran el paro para que les saquen las castañas de fuego. Ahí se fomenta la cultura del no esfuerzo. Va a ser que no.

La idea del PP, nuestro gobierno, es que los parados que cobran desempleo compensen el dinero que reciben ayudando a los propietarios de las grandes fortunas de España. Por que seamos sinceros, a nuestros pobres ricos de España también les ha afectado la crisis, teniendo que, en muchos casos, ajustarse su cinturón Hugo Boss de piel de lince ibérico.La mayoría de ellos han tenido que prescindir del jardinero, del chófer, de la niñera, de la amante (que es como llaman a su puta) teniendo que ocuparse ellos mismos de tales faenas, dura faena.  Y claro, el tener que trabajar como una persona normal, vivir como una persona normal, les hace pensar que, joder, a lo mejor las personas normales son menos anormales de lo que pensaban. Que tienen su corazoncito. Su corazoncito normal. Y, qué coño, que a lo mejor merecen un sueldo normal. Pero claro, un sueldo normal implica que el producto español salga al mercado con un precio normal y no pueda competir con los precios anormales de China. Normal, ¿no?